Fracasa estrategia en Chile, ahora sí cuarentena obligatoria

Ciudad de México-.

El gobierno chileno admitió tácitamente hoy el fracaso de su estrategia de “cuarentenas dinámicas” que aplicaba selectivamente para controlar la expansión de la plaga del Covid-19, al disponer que desde las 22 horas del próximo viernes 15, la totalidad de Área Metropolitana de Santiago y otras seis comunas (municipios) aledañas entrarán en una cuarentena estricta que afectará a 8 millones de personas por un periodo no especificado.

La medida, comunicada por el ministro de Salud, Jaime Máñalich, ocurre justo cuando los contagios diarios se dispararon en 60 por ciento, hasta los 2 mil 660, totalizando 34 mil 381 (16 mil 669 casos activos) y 346 fallecidos. Casi 90 por ciento de camas críticas y de respiradores mecánicos en Santiago está ya ocupado, mientras el gobierno de Sebastián Piñera está en una carrera contra el tiempo para comprar más dispositivos y los profesionales de la salud comienzan a temer un inminente colapso del sistema sanitario público y privado.


Máñalich anunció también que se aplicará una “aduana sanitaria” en torno a la capital chilena para impedir aquellas salidas que no tengan relación con el trabajo o la provisión de bienes esenciales; además de bloquear el acceso a los mercados mayoristas de la ciudad a quienes no sean comerciantes o distribuidores. Se mantiene además un toque de queda nacional desde las 22 a la 5 horas.

“La situación que anunciamos es compleja. Estas medidas son absolutamente necesarias, son dolorosas y pueden ser terribles, y tenemos que estar ahí para ayudar a los grupos más vulnerables que van a ser los más afectados. Nos asiste el convencimiento que deben ser tomadas por duras que parezcan y pese a sus efectos adversos, para limitar el riesgo de que más personas deban ser hospitalizadas, limitar el riesgo de muerte y que el gran foco de enfermedad en que se ha transformado Santiago, signifique un foco de diseminación a otros lugares”, afirmó Máñalich.

El gobierno de Sebastián Piñera, que desde marzo aplicó “cuarentenas dinámicas” por ciudades o sectores de ellas, pasó así en tres semanas de celebrar una “meseta” en la curva de expansión de la enfermedad e invocar a la ciudadanía a aceptar una “nueva normalidad” en sus vidas, pasando también por el concepto de “retorno seguro” al trabajo; a usar ahora recurrentemente la expresión de la “batalla por Santiago” para graficar la gravedad de la situación sanitaria que parece avecinarse, luego que en aquellas comunas donde hubo cuarentenas que fueron levantadas hace semanas, hay ahora rebrotes de contagios.

“La batalla por Santiago es crucial en la guerra contra el coronavirus y por eso debemos suplicar, rogar, que nos tomemos en serio, que la ciudadanía tenga el mejor espíritu de comprensión y de colaboración, porque mayo está siendo muy duro y tenemos que tomar acciones en el momento oportuno para lograr contener y dar una solución de salud a todo quienes lo requieran”, insistió el ministro, que se negó a aceptar la inminencia de un colapso a nivel hospitalario.

Los alcaldes de Santiago, durante semanas, exigieron a Piñera una cuarentena total de la ciudad, pero el presidente se encerró en la idea de que paralizar el funcionamiento de la ciudad y de la economía, acarrearía más cesantía y miseria.

“Santiago concentra el 70 por ciento de los casos acumulados en Chile y hay hospitales públicos cuyas camas de cuidados intensivos están totalmente ocupadas, forzando la reubicación de pacientes. Al negativo cuadro se agrega que al menos seis clínicas privadas de Santiago notificaron la suspensión de la toma de muestras para detección de coronavirus por falta insumos, mientras los laboratorios de los hospitales públicos también tienen retrasos en el procesamiento de las muestras”.

Fuente: LaJornada.com.mx

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